¡An-dru-gs!:
Me introduzco, para mí y no para ustedes.
Yo soy así, simple y deseosa, como el aire.
Aunque a través de un espejo, ese no sea mi reflejo.
Ustedes aquí y yo allá repasando todo, observando.
Preguntándome, ¿Por qué no pude ser sujeto y sí persona?.
Preguntándole a mis múltiples Yo, sobre la inmortalidad de los cangrejos.
¿Y qué saben ellos que yo no pueda saber?, Somos sabios, pero no reconocidos.
¿Cuando el arte, la locura y el caos, dejaron de ser reconocidos?.
Y, ¿Dónde estaba yo que no luchaba por ellos?. ¡Ah! Sí, creo que había muerto.
El cartucho de papel, que cubre mi cabeza no es nada. Así soy.
Tímida, llorona y gris, pero con una sorpresa en el interior.
Soy del alma y no muchos cuentan con eso. Aún río.
Aunque todo lo que he esperado es una simple lluvia en medio de mi decepción.
Pero la vida, siempre nos da sorpresas y todo se resumen en estar vivo.
Lo tropical me sigue, aunque no me guste. ¿Pero quién ha dicho qué es lo bello?.
Ese 60-90-60, sobre sale por todas las miradas.
Sí, aún lo escondo. Pero se aprende a vivir con eso.
Es como el dolor, uno aprende a soportarlo y a vivirlo.
Vida, sueños y pasión V/S Caos, pena y enajenación.
¿Soy yo?. Bueno, soy sincera y confieso que intento.
Viviré, reiré, lloraré y moriré, pero todo en su momento.
Es simple, así soy. Muchas veces me pregunte: ¿Quién soy?, ¿Qué hago aquí?, ¿Habrá algo más después de mí?, de las cuales tuve diversas respuestas y considero que el pensar y el cuestionarme, me resume completamente, soy un Yo introspectivo y un inconsciente enajenado. Una encrucijada de preguntas con respuestas que muy pocas veces puedo explicar, porque olvido con facilidad las cosas que me importan, y no es mentira. Lo olvido prácticamente todo a excepción de aquello que me causa dolor, puesto que, observo detenidamente todo, pienso hasta aquello que no ocurrió y todo lo llevo hasta mi razonamiento. Por eso debo escribir, fotografiar, pintar y figurar cada uno de mis pensamientos, de mis memorias, y debo estar pendiente de mi vida. ¡Debo estar viva!, para seguir avanzando.
Eso es súper simple, mi introspección va más allá del máximo. Soy así y ese así es ser yo, y punto.
Tal vez, suena muy cerrado y quizás suele ser erróneo pensar así, pero ¿qué más puedo hacer?. Me encanta pensar, del aquí y del allá, del yo y del nosotros, del todo y a la vez de la nada. Soy especial, yo sé y eso es todo lo que quiero transmitir. Quizás si hubieran conocido a la Andrea anterior esta sería otra historia. Hoy debo partir de un cuestionamiento, más mental y que nadie conoce, muchas veces creo que ni yo. Puesto que regularmente me pierdo en mi mente, me chocan las cosas, las voces, las imágenes, pero sobre todo las luces, que he encontrado en mi mente. Aquello que es intransmisible a otros de alguna o otra manera, porque es lo que me pertenece donde baso mi esencia, donde yo soy y el otro, donde soy yo verdaderamente. Y eso yo, es quien soy ahora. Donde mi cuerpo pierde sus límites y donde todo alcanza verdad. Donde soy hermosa para mí y nadie puede negarlo, donde lo gris desaparece y es luz, donde el aire y la vida son estáticos, pero infaltables. Donde comienza mi insanidad mental, tal como una fuerte lluvia de invierno golpea contra la acera del camino. Es donde ser yo es igual a ser libre.
Debo mencionar, que gran partes de las cosas que tratamos en clases, yo me las había cuestionado por completo, quizás no con las mismas preguntas de clases, pero supe identificar las respuestas en cuanto las vi formuladas como preguntas. Pero no he de obviar durante la unidad me di cuenta aún más de aquello profundo, que me caracteriza como persona, y como Andrea. Puesto que, ya no hablamos ni de sujeto, ni de persona cualquiera, hablamos de Andrea y de lo que eso significa ser. ¿Quién soy yo? Bueno, yo soy yo. Y nada más, pero yo me constituyo por tal y tal detalle, y es lo que integro en mi aire, mi vida y mi insanidad mental. Para finalizar y para que no se queden con la duda, “el ser yo es lo mejor que me ha pasado”, puesto que también he pensado que sería para mi, el vivir otra vida. Quizás una vida: Donde mi mente fuera más pequeña, Donde mi parte física fuera más llamativa y ambas juntas. Pero a esta no le cambio nada, ni siquiera todo lo que me ha tocado sufrir, puesto que todo esto y lo mucho que se me puede quedar en el tintero, me hacen ser lo que soy. Un ser como nadie, único e irracional.
¡Y así se nos paso la vida!.
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